Los sistemas de demolición tradicional pueden provocar patologías en las estructuras a reparar: microfisuras, eliminación de material en buen estado, deterioro de las armaduras etc.
Se puede hablar de hidrodemolición a partir de 1000 bares de presión. Nuestros equipos, acoplados a robots, ejecutan un saneamiento de estructuras de calidad inmejorable, moviéndose en un rango de presión de entre 1000 y 2500 bares. Esto permite un perfecto control sobre la profundidad del saneamiento a ejecutar.